Noticia Sin Fronteras Escuchar artículo

El Precio de la imagen y la Ética de lo Público

PLANILLA AMBIGUA LLEGA A LAS ESCUELAS NEUQUINAS DE LA CAPITAL

El Precio de la imagen y la Ética de lo Público

PLANILLA AMBIGUA LLEGA A LAS ESCUELAS NEUQUINAS DE LA CAPITAL

Muy buenos días a toda la audiencia del Alto Valle. Nos convoca hoy un tema que ha generado una profunda inquietud en la comunidad educativa de nuestra capital. En las últimas horas, ha comenzado a circular en las escuelas una planilla con membrete oficial de la Municipalidad de Neuquén, específicamente bajo la órbita de la Secretaría de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional, y su dependiente Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Adultos Mayores.

A simple vista, podría parecer un trámite administrativo más. Sin embargo, al desglosar el contenido de este documento, nos encontramos con una propuesta que, bajo el barniz de la "difusión institucional", encierra cláusulas que rozan lo leonino y vulneran principios básicos de la propiedad de la imagen y la ética pública.

La Entrega del Patrimonio Personal

El documento solicita a estudiantes mayores de edad, y a padres o tutores de menores, una autorización total y absoluta para el uso de su imagen, voz y reacciones. No hablamos de una foto casual en un acto escolar; la planilla especifica que estos registros serán incorporados con fines publicitarios institucionales en medios audiovisuales, radiales, gráficos, vía pública e internet.

Lo más alarmante es la ambigüedad y la falta de límites. Se pretende que el vecino firme un "cheque en blanco" donde la Municipalidad podrá editar, divulgar y reproducir ese contenido sin restricciones temporales ni geográficas. Es decir, la imagen de un niño neuquino podría ser utilizada hoy, o dentro de diez años, para cualquier campaña que la secretaría de turno considere "de interés público", a su solo y exclusivo criterio.

El Usufructo de la Gratuidad

El punto más controvertido, y el que ha despertado la indignación de gran cantidad de padres y madres que se han comunicado con este programa, es la exigencia de la cesión gratuita. El documento aclara explícitamente que no será de aplicación el Artículo 9° del Convenio Colectivo de Trabajo de los Actos de Publicidad.

Aquí debemos ser categóricos: la publicidad, aunque sea institucional o política, cuenta con presupuestos asignados. El municipio dispone de partidas para pauta, para producción y para contratación de servicios. Pretender que el ciudadano común —el estudiante o el adulto mayor— entregue su imagen para que el Estado se ahorre los costos de una producción profesional, es, cuanto menos, un aprovechamiento indebido de la estructura pública.

¿Cómo se explica que exista presupuesto para la difusión de estas piezas en los grandes medios, pero se le exija al vecino que "done" su rostro y su voz para el provecho político de la gestión? Se está usufructuando el capital humano de nuestra ciudad de forma gratuita para generar productos que tienen un fin específico: el marketing gubernamental.

Ambigüedad y Desprotección

Si bien la planilla cita la Ley Nacional N° 26.061 y nuestra Ley Provincial 2302 de protección integral de la niñez, hay una contradicción flagrante. Estas leyes buscan proteger el interés superior del niño y su intimidad. Sin embargo, el documento pide permiso para utilizar sus imágenes "cuantas veces se estime necesario", sin especificar el contenido de los productos a crear.

La información es vaga. Los padres no saben si la imagen de sus hijos terminará en un spot sobre salud, en una propaganda de asfalto o en un montaje proselitista. Esa falta de especificidad convierte a la autorización en una herramienta peligrosa.

Desde Sin Fronteras, sostenemos que la Municipalidad de Neuquén debe formalizar y transparentar sus procesos de producción publicitaria. Si el Estado Municipal necesita generar contenido audiovisual con fines de propaganda, debe contratar a los profesionales correspondientes y abonar lo que dicta la ley por el uso de imagen.

No se puede, bajo la máscara de la "cooperación institucional", solicitar a las familias que renuncien a sus derechos de propiedad sobre su propia imagen en beneficio de una administración de turno. La ética pública exige respeto por el vecino, no su utilización como recurso gratuito de marketing.

Es necesario que las autoridades den una explicación clara sobre esta maniobra y, sobre todo, que se respete la integridad y el patrimonio simbólico de nuestros estudiantes y abuelos. Soy Ricardo Huarte y esto es Sin Fronteras Lo escuchaste en FM Cosmos. 

Fuente: www.fmcosmos.net.ar

Comentarios
Volver arriba