
Fasinpat y el Cerco del Olvido: La Gesta Obrera Frente a la Asfixia Estatal Pretendida
En el entramado productivo y social de la provincia del Neuquén, pocos fenómenos representan con tanta nitidez la dignidad, el esfuerzo colectivo y, al mismo tiempo, el ensañamiento político, como la experiencia de Fasinpat (Fábrica Sin Patrones), ex Cerámica Zanon. Lo que para la comunidad internacional y los movimientos sociales del mundo constituye un emblema ineludible de la gestión obrera y la autogestión, para las distintas administraciones que se han alternado en el poder local y nacional ha sido una espina incómoda que intentaron extraer mediante una estrategia sistemática: la asfixia económica, la invisibilización y el abandono.
En esta entrega especial de Sin Fronteras, nos adentramos en las entrañas de una fábrica golpeada no por la incapacidad de sus trabajadores, sino por un diseño político preconcebido que buscó, desde el primer día de la recuperación, el fracaso de la autogestión.
De Zanon a Fasinpat: La Génesis de la Dignidad
Para comprender la magnitud de la lucha actual, es necesario remitirse al origen. A comienzos de los años 2000, tras la quiebra fraudulenta y el abandono patronal de la antigua Cerámica Zanon, los trabajadores tomaron una decisión histórica: defender sus fuentes de trabajo contra el vaciamiento. No se trató únicamente de ocupar un inmueble; se trató de encender los hornos por cuenta propia, de organizarse democráticamente en asambleas y de reactivar una de las plantas cerámicas más importantes de América Latina.
Posteriormente, con un esfuerzo legal y técnico titánico, la cooperativa obtuvo su marco de formalidad jurídica bajo la denominación de Fasinpat. Los obreros no pretendían operar al margen de la ley; por el contrario, exigieron y conquistaron la expropiación y el reconocimiento legal para operar como una entidad plenamente integrada al sistema económico formal. Sin embargo, la formalidad jurídica no fue acompañada por el respaldo institucional que cualquier otra industria de esa envergadura habría recibido.
El "Compre Neuquino" y la Trampa de las Migajas Políticas
Uno de los capítulos más reveladores del ninguneo estatal se evidencia en los reiterados e incesantes intentos de la cooperativa por ser incorporada de manera efectiva en los esquemas de compras públicas del Estado provincial, en el marco de normativas como el denominado Compre Neuquino.
A lo largo de los años, Fasinpat ha demostrado contar con la capacidad técnica para abastecer de revestimientos cerámicos a las obras públicas de la provincia: escuelas, hospitales, viviendas sociales y edificios gubernamentales. No obstante, las respuestas estatales oscilaron siempre entre la negativa burocrática y el pseudointerés coyuntural.
El auxilio a gotas: Cuando los distintos gobiernos provinciales decidieron realizar alguna compra a la fábrica obrera, lo hicieron bajo la lógica del "goteo en el desierto". Adquisiciones simbólicas, volúmenes insignificantes y pagos dilatados que en nada resolvían el problema estructural de la planta.
Lejos de responder a una política genuina de fomento a la producción local, estas compras minúsculas funcionaron como operaciones de prensa o maniobras de contención para acallar el reclamo en momentos de alta tensión social. La intención de fondo era transparente: simular ayuda mientras se dejaba correr el tiempo para que el desgaste material y económico hiciera el trabajo sucio.
Renovación Tecnológica: El Pedido Clave Desoído
El corazón del proceso industrial cerámico requiere un insumo crítico: la tecnología. Para mantener niveles de competitividad, eficiencia energética y calidad industrial, las plantas cerámicas modernas exigen la reconversión periódica de sus maquinarias y la actualización de sus matrices energéticas.
Desde hace más de una década, Fasinpat ha presentado proyectos técnicos detallados solicitando financiamiento, créditos blandos o la intermediación del Estado provincial para la renovación tecnológica de la planta. Ninguno de estos proyectos fue viabilizado.
Ámbito Institucional | Tratamiento Otorgado a Fasinpat | Tratamiento a la Empresa Privada |
|---|---|---|
Gobierno Provincial | Postergación sistemática, promesas incumplidas y compras marginales. | Subsidios directos, exenciones impositivas y avales crediticios. |
Gobierno Nacional | Invisibilidad manifiesta, exclusión de programas de reconversión. | Acompañamiento financiero y líneas preferenciales de fomento. |
Asistencia Técnica | Inexistente; esfuerzo exclusivo del cuerpo obrero. | Asistencia técnica y crediticia a través de organismos dedicados. |
Mientras las empresas privadas del sector industrial, energético y extractivo en Neuquén reciben periódicamente acompañamiento técnico, exenciones impositivas, subsidios directos y líneas crediticias a tasas subsidiadas, Fasinpat fue sistemáticamente excluida de cualquier herramienta de fomento. Se le exigió competir en el mercado abierto con herramientas tecnológicas obsoletas, sufriendo al mismo tiempo los desproporcionados aumentos en las tarifas de servicios públicos esenciales como el gas y la electricidad.
La Matriz del Ataque: Preferir un Dependiente a un Obrero Libre
¿Por qué el poder político ha sido tan inflexible con Fasinpat? La respuesta no reside en factores estrictamente económicos, sino ideológicos y de control social.
La existencia de una fábrica recuperada, administrada de manera asamblearia y sin patrón, representa un antecedente incómodo para la lógica tradicional de la política de punteros y clientelismo. La hipótesis de máxima que atravesó a las distintas gestiones gubernamentales —tanto en la provincia del Neuquén como en el ámbito nacional— fue la de esperar la caída de la fábrica.
La estrategia política buscaba que la cooperativa colapsara exhausta para que sus trabajadores, despojados de su herramienta de autogestión, pasaran a engrosar los padrones de la asistencia social. Preferían transformar a un obrero calificado y autogestionado en un beneficiario de planes laborales, sujeto a la manipulación y a la intermediación política.
Sin embargo, ese cálculo falló estrepitosamente. La conciencia de clase y la decisión inquebrantable de los ceramistas impidieron que el plan de cooptación o sometimiento se concretara. La fábrica se mantuvo de pie no gracias al apoyo estatal, sino a pesar del Estado.
La Invisibilidad Nacional y la Solidez de la Resistencia Obrera
Si la provincia actuó con una política de asfixia diferida, los sucesivos gobiernos nacionales adoptaron una postura de invisibilidad manifiesta. Ninguna administración nacional, independientemente de su signo político o retórica ideológica, se dispuso a abordar de manera integral el problema estructural de las fábricas recuperadas ni a generar una ley de propiedad comunitaria que blindara estas experiencias.
A pesar de este doble cerco —el provincial y el nacional—, la comunidad obrera de Fasinpat ha sostenido una ardua y heroica tarea cotidiana:
Mantener la línea de producción operativa mediante inventiva y mantenimiento artesanal de equipos antiguos.
Sostener el vínculo solidario con la comunidad, abriendo la planta para eventos culturales, escuelas y organizaciones populares.
Defender el salario y la cobertura social de las familias ceramistas de manera autogestionada.
La Deuda Histórica
La historia de Fasinpat expone la doble vara con la que el Estado mide el desarrollo productivo. Cuando los grandes grupos empresarios quiebran o entran en crisis, abundan los rescates financieros, los diferimientos impositivos y la protección institucional. Cuando son los trabajadores los que sostienen la producción y defienden los puestos de trabajo, la respuesta estatal es el abandono, la dilación y el castigo.
Fasinpat no pedía regalos ni dádivas; exigía las mismas condiciones de acceso al crédito, a la tecnología y al mercado de compras del Estado que se le otorgan cotidianamente al sector privado. Que la fábrica siga en pie al día de hoy constituye un testimonio irrefutable de la dignidad obrera neuquina y una acusación directa a una clase política que prefirió intentar quebrantar un símbolo antes que respaldar una industria de su propia tierra.
Soy Ricardo Huarte y esto es SIN FRONTERAS, por FM COSMOS 90.1, La Señal del Neuquén. Ustedes saquen sus propias conclusiones.
Fuente: www.fmcosmos.net.ar