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EL ABANDONO NO SE AGUANTA MÁS»

LA COMUNIDAD DEL CPEM N° 40 SE PLANTÓ ANTE EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y ANUNCIA UN ABRAZO SIMBÓLICO PROVINCIAL

EL ABANDONO NO SE AGUANTA MÁS»

LA COMUNIDAD DEL CPEM N° 40 SE PLANTÓ ANTE EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y ANUNCIA UN ABRAZO SIMBÓLICO PROVINCIAL

Neuquén Capital — En las instalaciones del CPEM N° 40 de Neuquén capital, la tensión y la indignación se perciben en cada rincón del edificio. Docentes, auxiliares, estudiantes y familias se reunieron en una asamblea urgente con un único propósito: evaluar el crítico escenario que atraviesa la institución ante la parálisis casi total de las actividades escolares y coordinar un plan de lucha.

La falta de clases se ha vuelto la norma y no la excepción. Detrás de esta interrupción sistemática del ciclo lectivo no hay un conflicto salarial, sino la inercia, la ineficiencia y la desidia estatal en la realización de tareas básicas de reparación y mantenimiento edilicio. La situación con el sistema de calefacción es alarmante: calderas que no funcionan de manera continua o segura, sumado a la persistente y peligrosa presencia de pérdidas de gas en el establecimiento, convierten el espacio educativo en una zona de riesgo permanente para quienes habitan diariamente la escuela.

Para profundizar sobre el impacto de esta crisis y las medidas acordadas, dialogamos con una de las referentes de la comunidad educativa del CPEM N° 40.

—Gracias por recibirnos. ¿Cuál es el diagnóstico concreto con el que salen de esta reunión organizativa?

—El diagnóstico es alarmante y, lamentablemente, no es nuevo. Hoy nos reunimos para poner sobre la mesa una realidad que venimos denunciando de forma incansable: no tenemos clases porque el edificio no está en condiciones mínimas de seguridad ni de habitabilidad. Las calderas sufren arreglos parche que duran un par de días y vuelven a fallar, y la persistencia de las pérdidas de gas nos pone en una situación de inseguridad extrema. No podemos ni vamos a arriesgar la integridad física de los chicos ni de los trabajadores. Lo que sentimos en la comunidad es un profundo sentimiento de abandono por parte del gobierno provincial que encabeza Rolando Figueroa, de la ministra de Educación Soledad Martínez y de las autoridades del Consejo Provincial de Educación (CPE). Hacen caso omiso a los reclamos formales, a las notas presentadas y a la urgencia de la situación.

—¿De qué manera afecta este freno constante de las actividades a la trayectoria pedagógica de los estudiantes?

—El perjuicio es gigantesco y nos duele en lo más profundo. Se está vulnerando de forma directa el derecho fundamental a la educación de nuestros jóvenes. La pérdida efectiva de días de clase no es un dato abstracto o una estadística de gestión; se traduce en contenidos que no se llegan a dar, en secuencias pedagógicas interrumpidas y en una brecha de aprendizaje cada vez más difícil de reparar. Esto impacta de lleno en el rendimiento académico, en la preparación para las rendiciones de exámenes y en el futuro de los chicos que están por egresar. Nos indigna que desde el discurso oficial se hable de priorizar la educación, mientras en los hechos concretos se deja a las escuelas a la deriva.

—Ante la falta de respuestas institucionales por parte del Ministerio y del CPE, ¿Qué acciones decidieron convocar?

—Hemos decidido no quedarnos con los brazos cruzados. En la asamblea acordamos realizar un abrazo simbólico a las instalaciones del CPEM N° 40 el próximo jueves 8 de octubre a las 12:30 horas. Invitamos a toda la barriada, a las familias, exalumnos y vecinos a sumarse. Pero además, esta convocatoria busca ampliar la visibilización y el reclamos sumando a otras instituciones: hacemos un llamado fraterno y urgente a los demás establecimientos educativos de la ciudad y de la provincia para que repliquen esta medida en sus propias escuelas.

—¿Consideran que la problemática del CPEM N° 40 se repite en otras zonas de Neuquén?

—Sin lugar a dudas. Esta no es una situación aislada; es el reflejo de un estado de abandono generalizado del sistema educativo público en toda la provincia. Hay decenas de escuelas con iguales o peores problemas de infraestructura, sistemas de gas obsoletos, fallas estructurales y pérdida constante de días de clases por la inacción estatal. El Gobierno, el Ministerio de Educación y el CPE son los directos responsables de esta desidia. Por eso, el abrazo del jueves no es solo por el CPEM N° 40: es un grito de auxilio y de dignidad por la educación pública de todo Neuquén.

El mensaje de la comunidad educativa del CPEM N° 40 resonó firme en la jornada: la paciencia frente a las promesas incumplidas se ha agotado. Mientras las respuestas oficiales continúan dilatándose, la comunidad escolar apela a la unidad y a la movilización para defender el derecho a aprender en condiciones dignas y seguras.

Ricardo Huarte periodista Sin Fronteras

Fuente: www.fmcosmos.net.ar

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